miércoles, 7 de marzo de 2012

BOLETÍN CUARESMA 2012 - HERMANOS MAYORES

Queridos Hermanos Mayores de la Hermandad, anclados como barco a puerto, en los salones de vuestros hogares o en los escasos metros cuadrados de vuestros dormitorios, recibid un fraternal, cariñoso y soleano abrazo de estos hermanos que os llevan en el corazón y en el alma.
Porque son muchos los hermanos de esta Hermandad que cuidan, acompañan y atienden a algunos de nuestros Hermanos Mayores. Estos hermanos alivian y atienden en la medida de sus posibilidades a sus familiares.
Dedican tiempo y esfuerzo en atender las deficiencias, que por imperativo de la edad o de la enfermedad, han dejado de llevar a cabo estos Hermanos Mayores. Roban al día horas y minutos de sus quehaceres ordinarios, de sus familias, de sus ocios para entregarse en cuerpo y alma a sus progenitores y familiares.
Todo ello para que vosotros soleanos mayores e impedidos, podáis gozar en la etapa dorada de vuestras vidas de esos cuidados primorosos que os merecéis.
Ellos reconocen así todo el empeño, trabajo, sudor y sufrimiento que a lo largo vuestras vidas habéis dedicado por los hijos. Es de admirar a estas personas, pues, en estos tiempos que corren donde solo se quiere arrinconar, evitar a las personas mayores, hacer todo lo posible para que no nos interrumpan en nuestra alocada vida, que no alteren e interfieran en nuestros proyectos, ellos están dedicados en cuerpo y alma a sus padres o familiares. Nuestros Hermanos Mayores se merecen todo esto más, pero sirvan estas líneas como un reconocimiento y agradecimiento por estos hermanos servidores de adultos y enfermos. También como una llamada de atención para que toda aquella persona atienda y cuide, en la medida de sus posibilidades, a nuestros hermanos mayores, pues a ellos le debemos la vida y lo que somos. Que no se nos olvide nunca. El Santísimo Cristo de los Afligidos y María Santísima de los Dolores en su Soledad se lo recompensarán.

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