martes, 23 de febrero de 2016

BOLETÍN CUARESMA 2016 - MISERICORDIA DE DIOS


“Misericordiosos como el Padre” (Lc 6, 36)…

Con estas palabras como lema del Año Jubilar, el Papa Francisco nos invita a vivir nuestra condición de cristianos en torno a la misericordia… Cuando entramos a considerar el verdadero rostro de Dios, descubrimos al Padre que siempre compadece, ama y perdona.

La misericordia es el cimiento que sostiene los pilares de la vida de la Iglesia, y para mostrar al mundo este rostro de misericordia que es Jesucristo en su Iglesia, el Santo Padre nos indica el camino a seguir en este Año Santo: escuchar, misionar, reflexionar y peregrinar.

Escuchar… Vivir este tiempo a la escucha de la Palabra del Señor, hacerla nuestra; la Palabra es proclamada para mí, es a mí a quien Jesús regala su misericordia y me pide que sea rostro visible de ella.
Misionar… Este año, dice el Santo Padre, “lleva consigo la riqueza de la misión de Jesús que resuena en las palabras del profeta”. (Bula Nº 16). “El Espíritu del Señor está sobre mí, porque Él me ha ungido; me ha enviado a evangelizar, a proclamar el año de gracia del Señor”.
Reflexionar… Sobre las obras de misericordia, corporales y espirituales; cuidar, amar, perdonar, aconsejar, entregar la vida por nuestros hermanos, ser humildes y constantes en rezar a Dios por los vivos y por los difuntos.
Peregrinar... Es la otra indicación del camino. Como en todos los años jubilares, las catedrales, basílicas y santuarios son metas de peregrinación… nuestro caminar es el signo de la peregrinación de nuestra vida hacia Dios, esa debe ser nuestra verdadera meta, dejarnos abrazar por la misericordia de Dios para ser nosotros misericordiosos con nuestros hermanos.

El pasado día 9 de enero a las 6 de la tarde, daba comienzo la misa de apertura del Año de la Misericordia en el Santuario de Nuestra Señora de Loreto de Espartinas. Los que tuvimos la dicha de poder asistir a la ceremonia, nos encontramos con un templo pulcramente engalanado para la ocasión, abarrotado de fieles llegados de diversos pueblos y ciudades, un numeroso grupo de sacerdotes que acompañaron a Don Santiago Gómez Sierra, Obispo auxiliar de la diócesis de Sevilla, y la felicidad reflejada en los rostros de nuestros queridos hermanos franciscanos de esta y de otras comunidades que tuvieron a bien estar presentes en dicho acto.

La Santísima Virgen de Loreto, patrona del Aljarafe sevillano y María Santísima de la Soledad, nos acompañen con la dulzura de sus miradas misericordiosas en este Año Santo, sean mediadoras de todos y nos permitan redescubrir con gozo la ternura de Dios.

“El que practica la misericordia, que lo haga con alegría” (Rom 12,8).


Hermanos y Hermanas: ¡Paz y Bien!

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