martes, 7 de marzo de 2017

BOLETÍN CUARESMA 2017 - HERMANOS MAYORES Y EUCARISTÍA

Cuanto debemos de aprender, de copiar, de imitar de nuestros Hermanos Mayores. Cuando ya los años van acumulándose en tu vida, cuando tus alforjas se van llenado de décadas vividas, de experiencias, de obstáculos superados, van cayendo en la cuenta de la importancia, del sentido, del lugar que ocupa y merece uno de estos Nuestros Hermanos Mayores.

Son infinidades las cosas que ellos nos han transmitido, enseñado o aprendido, pero también son muchas las que nosotros podemos y debemos sacar de sus vidas, de su forma de ser, de su vivir cotidiano, de su amor, entrega y devoción a nuestros sagrados titulares y por supuesto de su sentir y vivir cristiano.

De entre toda esa gama de buenos sentimientos, acciones, ideales, prácticas y compromisos que ellos han llevado a lo largo de su vida, me quedo con uno que cada día me admira y me sorprende mas, su amor inquebrantable a la Eucaristía, a Jesús sacramentado.

Por sus deficiencias físicas, por sus enfermedades o incapacidades son muchos los hermanos que reciben la sagrada Eucaristía en sus hogares y es en esos momentos donde uno se queda atónito, perplejo, admirado, a veces un poco avergonzado al no darle nosotros la tremenda importancia que este sacramento tiene y que ellos si le dan, como digo uno quedará gratamente sorprendido al comprobar la fe, la veneración, el deseo, las ansias que tiene nuestros Hermanos por recibir a Cristo Jesús.

Por ello en este espacio anual y soleano quisiera que todo aquel que leyera estas líneas se interrogara, se cuestionara como es su relación con Jesús Sacramentado, como vive la Eucaristía, qué lugar ocupa en su vida, en su escala de valores. Estaría bien el interrogarnos delante del mismo Cristo Sacramentado en el Sagrario o delante de la Santísima Virgen de los Dolores en su Soledad y el Santísimo Cristo de los Afligidos y tener presente sus palabras “Haced lo que Él os diga” , “Amaos los unos a los otros”, ”Haced esto en conmemoración mía”.

Y si no es así pues acudir a uno de estos soleanos/as mayores y preguntarle, pedirle su opinión, su vivencia, su experiencia de Aquel a quien tanto ama y quiere y veréis como algo en vuestra vida de cofrade quizás cambie vuestros conceptos de Hermandad varíen, vuestra admiración y reconocimiento a ellos os hagan ver la necesidad y la importancia de estos hermanos en la Hermandad y nuestra vida, y por descartado la veneración a la sagrada Eucaristía.

Y así cuando entréis en la parroquia a celebrar la Eucaristía mirad en esa soleana nave al fondo y como nos decía una hermana mayor  “en la parroquia de Albaida, a mano derecha te paras y veras a la virgen de los Dolores metida en su urna qué bonita está”.

Pues que Ella y su Bendito Hijo Jesucristo nos acompañen y nos guíen en nuestro encuentro con Jesús Eucarístico.



Nuestro Hermano: Bernardo Delgado Morán.

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